= aunque sea para incordiar =

21 abr 2011

Abre, lentamente, un ojo. Okey, piensa, ahora el otro. Siente su respiración, lenta, incorporándose a la vigilia. Tiene ambos ojos abiertos, mirando definitivamente al techo. Sabe, que aunque lo mire mucho, el techo no se va a mover, entonces, decide moverse el. Con un movimiento brusco, sorpresivo, gira la cabeza hacia su izquierda. Y ahí la ve: mujer. El pelo enmarañado la hace mas hermosa, como siempre. Su silueta acaricia la sabana revuelta. El la toca y ella refunfuña. Como siempre. El, cansado, suspira. No insiste. Otra vez lo mismo.Vuelve al techo. El techo es blanco, el techo tiene agujeros. El techo esta tan lejos. Se acuerda de esa canción que dice “miro al techo y en el techo no hay nada” y la entiende mas que nunca. Esta entre el techo y la mujer y desea estar entre la espada y la pared.
Siempre uno empieza con la hoja en blanco. Hasta que escribe el primer trazo. Eso es lo que mas cuesta. Es el miedo, el pavor, a empezar. Pero luego, todo corre con la tinta. Corren las palabras, y con ellas, los sentimientos. Y asi van, jugueteando unas con otras las comas, seduciéndose casi hasta tocarse los dos puntos y marginándose mas que nunca los puntos y aparte. Sin embargo, en algun momento, el parrafo debe terminar. Eso todos lo saben.

25 ago 2010

Loco, y si nos vamos?

Es in-creíble tener la capacidad o la desgracia (entiéndase como más les plazca) de siempre, pero irremediablemente siempre, barajar todas las opciones posibles.

¿Y si nos vamos?
¿Y si nos quedamos?
¿Y si esperamos un poco más, un tiempo indeterminado y después sí, nos vamos?
O mejor no,
Pero esperemos, pongamos fecha límite, tracemos un plan de acción, organicemos todo, y ahí sí, nos vamos.
Pero nos vamos.
Es que falta tanto... Ya fue, nos vamos ahora, no pensemos más, no esperemos más.
¿Cuánto más vamos a esperar? ¿Qué estamos esperando?
El tiempo pasa, transcurre, no para, no para, no para.
Nos vamos, nos vamos, ya.
Pero nos vamos un tiempo y volvemos. ¿No?
Si, si, volvemos. Tenemos que volver. Imagináte no volver.
Entonces, es cierto, podemos ir, pero está la posibildad de no volver. Y queremos volver, ¿no? Bah, yo quiero volver.
Vamos y volvemos, dale?
¿Y si vamos, pero no podemos volver y queremos volver y pensamos para qué nos fuimos?
Bueno, pero vamos a poder volver. ¿Por qué no vamos a poder volver?
Vamos a poder volver. Si, claro, volvemos y listo.
Nos vamos y volvemos. No es difícil. Para nada. Paso pa'un lado, paso pa'l otro. Y listo.
Vamos y volvemos. Renovados.
O quizá no volvemos y dejamos de querer volver. Y estamos felices por habernos ido.
Nos vamos y nos quedamos entonces. Nos vamos y no volvemos.
¿No vamos y no volvemos dijiste? No, no, nos vamos y no volvemos. Claro, si tenés razón, dijimos que queríamos volver.
Pero el tema acá entonces es la vuelta, no la ida. Sabemos que nos queremos ir.
Loco, ¿y si nos vamos?
Bueno, en fin, nos vamos. Está decidido.



¿Volvemos?

24 ago 2010

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Es mirarte a los ojos, escuchar el silencio y que eso sea suficiente.
Siento como nunca antes había sentido y te extraño por anticipado cuando estás al lado mío.
Es el miedo constante, el nudo en la garganta, el mundo en mi ventana.
A que de repente no me mires como lo solés hacer.
Ahora, todo es más fácil.
Ya no cuesta tanto la sonrisa en cualquier momento del día.
Ya el llanto no es pecado sino una bendición.


En tus besos. El universo.


Y hoy, más que nunca, puedo decir que las palabras son corazas vacías repletas de sentimientos.