Somos humanos de cal, aunque otros tengamos sedimentos de arena, y aunque la palabra original sea nuestra estamos empecinados en defraudarla. Una única voz corre por cuenta de todos nosotros, pero la misma coima corrupta, esa que nos duele en el orgullo como Argentinos, se encarga de doblegarnos, dividirnos, de acercarnos un paso más al abismo. El tan trillado sistema nos hace reproducirnos en el sentido de la rutina, de los clichés, del tedio, de la injusticia, de las conversaciones acerca de tópicos banales sin sentido, de las miradas burlonas, de la corrupción, de los desamores y de los pobres de alma y de hambre.
La espada batallante que tiene la palabra está siendo aprovechada para objetivos crueles. ¿Habrá aunque sea una frase que el bonaerense "promedio" no tenga que pensar dos veces por miedo de no haberla entendido correctamente o, de hecho, por haberla entendido demasiado bien ? ¿Qué no es estrategia hoy? ¿Qué no fue estrategia ayer?
= aunque sea para incordiar =
10 may 2008
9 may 2008
Espero.
Estoy sentada entre lo que tengo y lo que prefiero. Las decepciones duelen más cuando son sorpresivas y más todavía si vienen de alguien que sientes y amas. Debo asumir el hecho que no va a haber manos de las cuales sostenerme si lo necesito. Debo aceptar ese riesgo. La soledad es tan subjetiva y puede aparecer y desaparecer con efímeras devoluciones cotidianas. Cómo raspa la voz del otro cuando ya se siente ajeno.
Cómo arde...
Estoy sentada entre lo que tengo y lo que prefiero. Las decepciones duelen más cuando son sorpresivas y más todavía si vienen de alguien que sientes y amas. Debo asumir el hecho que no va a haber manos de las cuales sostenerme si lo necesito. Debo aceptar ese riesgo. La soledad es tan subjetiva y puede aparecer y desaparecer con efímeras devoluciones cotidianas. Cómo raspa la voz del otro cuando ya se siente ajeno.
Cómo arde...
4 may 2008
Sinopsis
Sebastián Juarez prefiere los ojos que las bocas. Tiene 24 años, manos fuertes y no tiene pelo largo. Su vida, al igual que la de la mayoría de los seres humanos, empezó un día determinado, a una hora determinada, después de un parto determinado. El mismo día que somos concebidos, comenzamos a morir. Estamos en una carrera contra el tiempo para llenar expectativas propias y ajenas, donde uno está educado para no mirar atrás.
Sebastián conocerá el riesgo de despertar cada día a sabiendas que los demás esperan algo de él. Lo aborrece. En un sol específico, se da cuenta que él espera mucho más de los otros que ellos de él. Es ahí cuando se hace inmortal.
Sebastián conocerá el riesgo de despertar cada día a sabiendas que los demás esperan algo de él. Lo aborrece. En un sol específico, se da cuenta que él espera mucho más de los otros que ellos de él. Es ahí cuando se hace inmortal.
Oídos sordos a palabras necias
Admiro todas y cada una de las notas musicales.
Bendita sea la infinitud por compactarse en universo.
Calumnias son las que prefieren los de adentro.
Deleitémosnos con los labios de los hombres y las caderas ajenas.
El catéter del dolor se inserta en la aurícula derecha del cuore.
Fuimos, en algún tiempo, cercanos.
Gotas tempranas y tardías siempre van a desembocar en mi ser.
Historias de sal, de cal, de mal, ruedan en mi mente cada amanecer.
Jaulas de normas nos limitan a la hora de amar.
Kilómetros de sueños se nos enredan al hablar.
Lás lágrimas son sangre y de repente, todo vuelve a ser mentira.
Mueren poetas, noche a noche, en la actualidad.
Nadie nos quema las manos por otro.
- la Ñ me la reservo para mí,
porque tiene electricidad reposando sobre ella -
Oponerse a trifulcas necesariamente conlleva arañazos.
Puertas cerradas, ventanas abiertas, que el aire y la lluvia entren nomás.
Respuestas no busco, pero insisto en cuestionar.
Son pocas las personas que inspiran humanidad.
Temor de equivocarme a que algunas frases se infiltren en mis muñecas.
Una y otra vez comprendo la misma lección, pero no la llevo a cabo.
Vaivenes del presente al pasado y visceversa me maltratan mi futuro.
Wannabes sobran.
Xilofones brillan en los rayos del sol cuando no hay desprecio.
Ya prefiero existir que creer.
Zapatos sucios y haraposos, pero que rebalsan de orgullos.
Bendita sea la infinitud por compactarse en universo.
Calumnias son las que prefieren los de adentro.
Deleitémosnos con los labios de los hombres y las caderas ajenas.
El catéter del dolor se inserta en la aurícula derecha del cuore.
Fuimos, en algún tiempo, cercanos.
Gotas tempranas y tardías siempre van a desembocar en mi ser.
Historias de sal, de cal, de mal, ruedan en mi mente cada amanecer.
Jaulas de normas nos limitan a la hora de amar.
Kilómetros de sueños se nos enredan al hablar.
Lás lágrimas son sangre y de repente, todo vuelve a ser mentira.
Mueren poetas, noche a noche, en la actualidad.
Nadie nos quema las manos por otro.
- la Ñ me la reservo para mí,
porque tiene electricidad reposando sobre ella -
Oponerse a trifulcas necesariamente conlleva arañazos.
Puertas cerradas, ventanas abiertas, que el aire y la lluvia entren nomás.
Respuestas no busco, pero insisto en cuestionar.
Son pocas las personas que inspiran humanidad.
Temor de equivocarme a que algunas frases se infiltren en mis muñecas.
Una y otra vez comprendo la misma lección, pero no la llevo a cabo.
Vaivenes del presente al pasado y visceversa me maltratan mi futuro.
Wannabes sobran.
Xilofones brillan en los rayos del sol cuando no hay desprecio.
Ya prefiero existir que creer.
Zapatos sucios y haraposos, pero que rebalsan de orgullos.
29 abr 2008
" (...) Pero donde vaya ahora, oh hermanos míos, tengo que itear odinoco, no podéis acompañarme. Mañana es todo como dulces flores y la tierra vonosa que gira, y allá arriba las estrellas y la vieja luna (...) Y toda esa cala. Un mundo grasño y vonoso, realmente terrible, oh hermanos míos. Y por eso, un adiós de vuestro druguito. Y para todos los demás en esta historia, un profundo chumchum de música de labios: brrrrr. Y pueden besarme los scharros. Pero vosotros, oh hermanos míos, recordad alguna vez a vuestro pequeño Alex que fue. Amén.
Y toda esa cala. "
La Naranja mecánica - Anthony Burgess
Y toda esa cala. "
La Naranja mecánica - Anthony Burgess
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