= aunque sea para incordiar =

28 mar. 2007

MEMI

El mundo en que deambulamos es individualista, serio, inexpresivo.

Y, aunque sea contradictorio, este mundo general, masificado se corresponde y complementa con el propio que uno (se) moldea. Ahora, 'he aquí el dilema': ¿el mundo exterior -M.E.- influye en el interior -M.I.-, o visceversa?

Yo creo, que si uno mira al M.E. con unos ojos negativos, apagados, asi parecerá ser en una realidad particular. Ocurre de manera proporcional, si se lo contempla con un pensamiento positivo.
Sin embargo, por otro lado, ¿es el M.E. que varía, presiona o limita al M.I. para que vea, sienta, oiga, palpe, huela, perciba y hasta intuya de tal o cual forma?

Por ejemplo... hay días en que las horas son agobiantes.
Depende de el tipo de mentalidad con la que uno se haya levantado.
Depende de los sucesos que ocurran alrededor de uno y la puedan cambiar.

Debe haber alguna suerte de tercera opción en la que no dependa de nada... no?