= aunque sea para incordiar =

15 feb. 2010

10.02.2010

El problema es, vos bien lo dijiste, que cada vez es como si no nos hubiésemos separado ni nunca nos hubiésemos conocido. Cada vez es como una primera cita, como la primer mirada, como el primer beso, como la primer copa compartida. Hemos cambiado, si, pero seguimos siendo los mismos. Y yo me pregunto: ¿podré vivir de primera cita en primera cita con una misma persona? Por los siglos de los siglos amén. ¿será posible eso? O no habrá poronga que me venga bien. Así, yo, fluctúo, entre el primer amor y los amores futuros. Entre el demonio y los ángeles. Voy sin prestar atención a los defectos porque ese amor encandila y no deja ver. O me descubro quisquillosa y exigente. El problema es, yo bien lo dije, que ya estamos entregados al otro, desde hace tiempo y para siempre.