= aunque sea para incordiar =

17 feb. 2010

15.02.2010

Es el insomnio una cultura inspiradora. Es un momento de epifanía natural. Son horas y horas en los que uno entiende el valor de las lagañas matinales. Los sentidos pierden (o ganan) eficiencia, porque todo es como una nube de tormenta y sólo lo cercano a los ojos nos contenta.
Es el insomnio la frustración. Aunque de la mente humana la mayor expresión.
No existe cucharita que apague el rum-rum. No hay vaso de leche tibia, ni ansiolítico, ni canción.

Cuando me encuentro sorprendida por una mirada perdida me duele la voz. Mis palabras rebotan y no son comprendidas. La no respuesta es la única explicación. Es que no hay nada más que decir cuando uno está tan lejos, cuando no queda nada más por decir, la solución es el silencio.