= aunque sea para incordiar =

25 may. 2010

Es ir y venir, entre la tristeza y la alegría, lo pésimo y lo óptimo, los siempre y los nunca.

¿Para qué correr?
¿Hacia dónde voy?
Necesito un tiempo
Necesito tiempo para mí
¿Hacia dónde voy?
¿Voy? ¿Vengo?
¿Ya llegué?
¿O nunca llegaré?
¿Hay que llegar?
¿O hay que permanecer?
¿Hay que llenar o hay que resplandecer?

La transmisión es insuficiente.
El significado se pierde en cada palabra, en cada letra, en cada signo, en-canta-dos.

Si tan sólo pudiera expresar, realmente expresar, desnudos, mis sentimientos. Ese juego de hormonas, de sustancias orgánicas, ese espíritu inquieto que rezonga en mi alma. Si tan sólo pudiera decir que yo no quiero, que yo no pienso, que yo no debo.
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Si el ritmo del mundo se vuelve lento, ¿yo seguiré igual? Si el ritmo se acelera, ¿quién lo parará? El cuerpo no está sano, la mente está insana, y yo, insisto en no hacer ejercicio ni en leer un maldito libro. ¿Qué quedará de mi en unos años? ¿Que será de mí?

Los espacios también hablan.
Y eso, que nadie los entiende.
¿Qué es más entendible? ¿Una teoría sociológica, un beso o una poesía?

¿Muchas películas de locos? ¿O sólo afinidad por el reflejo?
Más preguntas que respuestas tengo, siempre salí perdiendo de la puerta del infierno.

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Y, oportuna, la canción.