= aunque sea para incordiar =

21 feb. 2009

Bunbury y Vegas

Di, qué será de ti, qué será de mi, cuando estalle el fin, esta relación, tu me dirás que no, nada sucedió. "Apagad la luz, guardad toda aquella ropa en un baúl y arrojad la llave".
Querías un regalo, y yo derramé encantado con un grito entre tus tetas aquel collar de perlas
y en ese instante el mundo terminó
y él apareció a plena luz del sol.
Nadie rechistó, así que me acerqué, le dije entonces ¿qué?, él dijo ¿qué de qué? y yo "apagad la luz guardad toda aquella ropa en un baúl y arrojad la llave".

Hace mucho tiempo que ya hace mucho tiempo de cualquier cosa en mi vida, mi vida malherida, alejaos que ahora envejezco.

Gente nace y gente muere cada día, los demás nos limitamos a estorbar y jugamos a secretos y mentiras y despues nos lamentamos. Que viva el ser humano, la gente grita "¡hey, hey!"

"Bien" dice entonces él,"veo que tienes sed, yo te la apagaré a base de chas, chas, chas", pero llega alguien más. Y le oigo balbucear: "Apagad la luz, guardad toda aquella ropa en un baúl y arrojad la llave".

Por allí huyen unos, por allá los otros, ¿Quién entre ellos, por lo tanto, se está equivocando? Decídmelo que estallo...

Gente nace y gente muere cada día, los demás nos limitamos a estorbar y jugamos a secretos y mentiras y despues nos lamentamos. Que viva el ser humano, la gente grita "¡hey, hey!"
Gente nace y gente muere cada día, los demás nos limitamos a estorbar y jugamos a secretos y mentiras, "Por favor defíname la eternidad".
Gente nace y gente muere cada día, los demás nos limitamos a estorbar y jugamos a secretos y mentiras, como el niño cruel que acecha, como aquel gran atleta drogado en la carrera, nueve segundos restan, la guerra empieza... "¡hey...!"