= aunque sea para incordiar =

27 dic. 2009

22.12.09

Quiero empezar algo de la nada y crear -dije cual dios- y se hizo la luz (de la luna).

Entre educadas caricias nos enredamos hasta no saber más qué hacer con nuestros cuerpos. Por lo que decidimos ser puramente abrazos llenos de alma. Tu aroma sigue clavado en mi piel y no quiero se vaya.

Tuve miedo de las consecuencias del pasado, del pasado inmedianto de anteayer. Es que tengo fuertemente grabada la caducidad en mi sangre. Sé que va a ser difícil otorgar la palabra.

Insisto, que no se vaya tu aroma todavía, que queda mucho por plasmar.

Un canto a la vida, un momento sin caparazón, un soplo de brisa, un zarpazo al corazón.
Tantas preguntas invaden mi cabeza que sólo un segundo de paz equivaldría a callar.

Y el aroma se va...
Y el aroma se va...

Hasta la vuelta, hasta que queden vestigios de los dos.

3.12.09

Con una mancha en la espalda y una herida por abrir me dirijo concientemente hacia tu voz.
La boca del lobo parece una nube y mis labios ya no alcanzan a pronunciarse.
Están
secos,
áridos,
sedientos.
Son capaces, en el caso de tener alguna habilidad, de cualquier cosa.

Volví a sentir esa adrenalina, esa que sólo el amor en potencia puede dar.
La mismísima que hace que la novedad sea una droga.
Apenas el furor se extingue, uno busca algo distinto y se despega, doloroso, de lo anterior.